jueves, 7 de noviembre de 2013





Más allá estas consideraciones, resulta  importante  conocer  los mecanismos que controlan  el exceso de peso un principio que es fundamental: el cuerpo mantiene un peso estable cuando las calorías que se consumen son  equivalentes a las calorías que se utilizan.
Pero, ¿cómo es posibles regular el peso corporal?
Le respuesta a eta pregunta no es simple ya que intervienen muchos factores.
El mecanismo de regulación más importante es el circuito de retroalimentación, que regula el apetito  y el metabolismo del mismo modo que un termostato regula la temperatura. En este circuito está implicada la hormona  llamada  leptina,  que es liberada al torrente sanguíneo por las células del tejido adiposo. Como la leptina es producida  en estas células, la cantidad  liberada indica la cantidad de grasa corporal acumulada. El hipotálamo posee receptores a los  que se  fija esta hormona, y por lo tanto  miden la cantidad  presente en la sangre. El hipotálamo hace un ajuste entre el apetito y la tasa metabólica y con esto mantiene constantes  los  niveles  de grasa corporal que mantienen constantes los de leptina. Diversos estudios realizados con ratones leptina. Si el gen es defectuoso, se producen mayores cantidades de leptina sin tener  en cuenta la cantidad de grasa corporal. Los defectos en un segundo gen, el de la diabetes, causan también mostraron que un gen, el gen de la obesidad, es el portador de las  instrucciones para fabricar receptores defectuosos para la leptina que predisponen a una respuesta débil.



Nutrición y campañas educativas
Cuando de salud y de enfermedad se trata, la argentina ha demostrado ser un país reactivo. Con esto se quiere decir que reacciona frente a una situación problemática, la mediatiza en forma inmediata y genera reacciones en la población que duran tanto como dura el problema en los medios masivos de comunicación.
Basta con recordar algunos hechos que conmovieron a la opinión pública en esta última década:
  • ·         Vinos envenenados
  • ·         Brotes de fiebres amarilla; dengue
  • ·         Drogas en las escuelas; sida
  • ·         Intoxicaciones y muerte por propóleos
  • ·         Cólera; meningitis
  • ·         Aumento de los casos de anorexia y bulimia en la población adolescente
  • ·         Aumento de la desnutrición infantil
Queda claro que esta breve mención de los serios problemas que se encienden, en la sociedad, duran un par de semanas en todos los medios, causan alarma, generan ansiedad y temor pero luego, mágicamente, son reemplazados por situaciones nuevas, lo que genera una sensación de que las anteriores ya no representan un problema.
 Debe destacarse necesariamente que el sistema de salud pública no logró todavía ninguna de los temas mencionados, sin contar que en nuestro país hay un 5% de la población atrapada por la enfermedad del alcoholismo y que se renuevan anualmente los enfermos de tuberculosis y de lepra o aumenta la desnutrición infantil.
Es habitual, aunque asombre, que ya forme parte de la normalidad el estar expuestos a consumir comida elaboradas en mal estado, alimentos mal envasados (latas hinchadas y llenas de   herrumbre) y alimentos con fechas de vencimiento superadas, que permanecen en la góndola como si nada pase, y lo grave es que, a veces, no pasa nada. Lamentablemente, en nuestro  país no existe un plan nacional de prevención y control que resulte eficaz, solidario y que tienda a preservar la salud del consumidor

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