Mecanismos de control del peso
http://translate.google.com/translate?hl=en&sl=de&tl=en&u=http%3A%2F%2Ftext.egwwritings.org%2Fpublicationtoc.php%3FbookCode%3DCRA%26lang%3Des
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Más allá estas
consideraciones, resulta importante conocer
los mecanismos que controlan el
exceso de peso un principio que es fundamental: el cuerpo mantiene un peso
estable cuando las calorías que se consumen son
equivalentes a las calorías que se utilizan.
Pero, ¿cómo es posibles
regular el peso corporal?
Le respuesta a
eta pregunta no es simple ya que intervienen muchos factores.
El mecanismo de
regulación más importante es el circuito de
retroalimentación, que regula el apetito
y el metabolismo del mismo modo que un termostato regula la temperatura.
En este circuito está implicada la hormona
llamada leptina, que es liberada al torrente sanguíneo por las
células del tejido adiposo. Como la leptina es producida en estas células, la cantidad liberada indica la cantidad de grasa corporal
acumulada. El hipotálamo posee receptores a los
que se fija esta hormona, y por
lo tanto miden la cantidad presente en la sangre. El hipotálamo hace un
ajuste entre el apetito y la tasa metabólica y con esto mantiene constantes los
niveles de grasa corporal que mantienen
constantes los de leptina. Diversos estudios realizados con ratones leptina. Si
el gen es defectuoso, se producen mayores cantidades de leptina sin tener en cuenta la cantidad de grasa corporal. Los defectos
en un segundo gen, el de la diabetes, causan también mostraron que un gen, el gen de la obesidad, es el portador de las instrucciones para fabricar receptores
defectuosos para la leptina que predisponen a una respuesta débil.
Nutrición y campañas educativas
Cuando de salud
y de enfermedad se trata, la argentina ha demostrado ser un país reactivo. Con
esto se quiere decir que reacciona frente a una situación problemática, la
mediatiza en forma inmediata y genera reacciones en la población que duran
tanto como dura el problema en los medios masivos de comunicación.
Basta con
recordar algunos hechos que conmovieron a la opinión pública en esta última
década:
- · Vinos envenenados
- · Brotes de fiebres amarilla; dengue
- · Drogas en las escuelas; sida
- · Intoxicaciones y muerte por propóleos
- · Cólera; meningitis
- · Aumento de los casos de anorexia y bulimia en la población adolescente
- · Aumento de la desnutrición infantil
Queda claro que esta breve
mención de los serios problemas que se encienden, en la sociedad, duran un par
de semanas en todos los medios, causan alarma, generan ansiedad y temor pero
luego, mágicamente, son reemplazados por situaciones nuevas, lo que genera una
sensación de que las anteriores ya no representan un problema.
Debe destacarse necesariamente que el sistema
de salud pública no logró todavía ninguna de los temas mencionados, sin contar
que en nuestro país hay un 5% de la población atrapada por la enfermedad del
alcoholismo y que se renuevan anualmente los enfermos de tuberculosis y de
lepra o aumenta la desnutrición infantil.
Es habitual,
aunque asombre, que ya forme parte de la normalidad el estar expuestos a
consumir comida elaboradas en mal estado, alimentos mal envasados (latas
hinchadas y llenas de herrumbre) y
alimentos con fechas de vencimiento superadas, que permanecen en la góndola
como si nada pase, y lo grave es que, a veces, no pasa nada. Lamentablemente,
en nuestro país no existe un plan
nacional de prevención y control que resulte eficaz, solidario y que tienda a
preservar la salud del consumidor

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